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30 de noviembre de 2008

Plenilunio

Riesgo de bacanal, esta noche.

Selene, pérfida y radiante,
sale a mi encuentro.

Y me influye, lo asumo.

La siento en cada pliegue
de piel que me cubre el espíritu.

El deseo desborda sus límites,
anegándome los poros.

Su hipnótico poder,
mengua el entendimiento
provoca altas mareas de lujuria
y se embebe mi cuerpo
en su lengua salobre.

Aúlla el viento, gime el mar
entre excitados remolinos.

Nocturna bruja.
Me prepara y me abre,
Allanándote el camino,
Y que vengas, y me tengas,
y me impregnes.

Si lo ignorabas, ya lo sabes.
Ocurre todos los meses.

Elogio de la mujer grande

Para mujer pequeña no hay comparación:
terrenal paraíso y gran consolación ,
recreo y alegría, placer y bendición,
mejor es en la prueba que en la salutación.
(Elogio de la mujer chiquita)
Arcipreste de Hita



Quiero ser breve, señores, en mi exposición
Y es que siempre tiendo a extender la disertación
Y de mujer grande por propia constitución
haré, por lo que me toca, un elogio, con pasión.

Quien prefiera chica a grande debe estar loco.
Rotundos pechos, piernas infinitas: no es poco.
Antiguas e inmensas diosas, venid, yo os evoco.
libradme de este tonto y vergonzante sofoco.

De que alabe a las grandes el Amor me hizo ruego;
habré de instruir a los hombres en el arte y el juego
satisfacer a la gran hembra es jugar con fuego
no es burda empresa, ni se dejará para luego.

Son muy cálidas por fuera, en la pasión, hirvientes
para el placer carnal, audaces, complacientes.
Más cuidado, su inteligencia sabrá si mientes
descubrirán tu engaño, te dejaran sin dientes…

Elegid grandes mujeres, será mucho mejor
(no por despreciar chicas, eso es cosa de amor)
y si altas miras tenéis, escoged con honor
mujer grande y elegante. Nunca será un error.

Si al lado de gran dama encuentras tranquilidad
llenarás tu vida, alejarás la oscuridad.
Los días serán grandes, más grande la bondad;
Sin duda alguna, llegaste a tu felicidad.
© Rosario Troncoso

29 de noviembre de 2008

Albatros

En abril abordaste mi calma, y mi cama.
Rodé tus dunas, y habitamos cuevas secretas.

Vibraron mis orillas sintiendo el fiero anclaje:
se abrieron mis entrañas para darte refugio.

Te alimenté con racimos de besos, rituales
del Amor, ese extraño lugar que no conoces.

Trenzabas mis deseos a tus vicios, sabiéndome
hambrienta voraz de la pericia de tus manos.

Tú, mi propio Ulises. Yo, ensenada tranquila
cuando tu mal de fondo no me ruge en las venas.

Dormitas junto a la pasión recién agotada.
Memorizo tu contorno. Pronto no estarás.

De pronto, el suave aire del sur ahueca tus alas
húmedas, que cicatrizan antiguos naufragios.

Un temblor frío, de lluvia, me trae la certeza:
huiste como pájaro asustado en la tormenta.

He perdido el hábito de hilar para esperarte.
Y aunque vuelvas, yo no sería la misma playa.

© Rosario Troncoso

Las olas no hablan de ti

Odiabas el sonido de las olas.

Te desvelaba el sueño
un ir y venir de reproches.

Tortura intermitente
era oír tu nombre
deletreado en la espuma.

Oh mi Narciso insomne.
Oh amado ególatra.

Tú, estúpido bárbaro,
absurdo púgil con puños de viento.

Intentas combatir
los hostiles oleajes
que nunca te retaron.

Ridículo observar
como lo pierdes todo.
Y te doy la espalda y cierro los ojos.

Las olas no hablan de ti
Mis poemas ya tampoco.
© Rosario Troncoso

Verano



1985. Añil intenso.
Saltábamos las olas.
Reíamos a gritos.

Era Dios quien nos cuidaba.
Ahora lo sé.

En la orilla
vigilaba nuestros juegos.
Bastaba
buscarlo con los ojos.
Sonreía.

Vigía incansable
del presente infinito.
Brújula necesaria
para futuros lejanos,
ya vividos.

Pero era inevitable.
Construimos castillos
con la misma arena
de los relojes.

Y ellos llamaron al viento.

En él se deshicieron
todos los veranos,
incluso aquel
donde estábamos todos aún
y eso era lo importante.

27 de noviembre de 2008

Levei a voz do mar

Gracias Manuel

Levei a voz do mar,
enmudeceu nas caracolas.
Non respectei, non souben, ninguén me dixo
que era túa.

Perdóame.
Deixei sen cores
o teu atardecer interior.
E cheguei ata o amencer
ó bordo do sono
de puntiñas
sen pararme a vivir.

Non vin a túa esencia sinxela.
Non quixen perder o tempo
e embeber os días de sal,
para non atoar os meus impulsos
que tan grande che viñan.

Perdóame.
Agora só amas dende fotos
que gardo no fondo
dos meus erros,
para non redescubrir
que silenciei ó mar...
e xa non son capaz de sentir as olas.

22 de noviembre de 2008

La más alta torre del sueño

Para J. A. B.

Me he alejado demasiado
para volver.

Pero si subo
a la más alta torre del sueño
por encima del vértigo y la prisa,
puedo distinguir entre la gente
el halo que te envuelve
y tu manera de andar.

Entonces, sólo un instante
soy capaz
de frenar la tenebrosa sombra
que avanza y envejece
la piel de los deseos.

Y regreso a la luz siempre prendida
en tus ojos,
para ahuyentar los terrores nocturnos
de todas mis mañanas.

20 de noviembre de 2008

Rutina

De las entrañas del amor
ya no sé nada.
Hace tiempo que olvidé
el modo en que abrasa la existencia.

El primero de sus besos
cristalizó las glándulas de la tristeza,
anestesiando mi tendencia al sufrimiento.

Una suerte de estabilidad
desequilibró mi caos interno,
y el vértigo esquemático del orden
acabó por aplastarme entera:
pechos, caderas y labios…

La temida e impoluta losa feliz
cayó sobre mi asombro y secó
el humedal donde siempre germinaron
ideas y poemas…

Temo ahora que desde fuera
nadie oiga mis gritos.

18 de noviembre de 2008

Arte Poética

Cada poeta va creando su arte poética, que en el fondo es la regla de no tener reglas. A veces es un pedacito de realidad, que llega con el color que ha podido rescatar de la calle, de la montaña o del río.
Otras veces es un archivo del pasado, que trae reminiscencias superadas pero no borradas definitivamente. Un arte poética es la vía crucis de las palabras y quizá por estoes dignificada por los sentimientos y los pájaros, y también por alguna de esas primorosas mujeres que vuelan en el sueño.

Cada vate lleva su arte poética en algún bolsillo de su penuria o de su gloria. Nade piense que se trata de un padrón ambulante, pero sí que por ese espacio desfilan las envidas ajenas y las esperanzas propias.

El arte poética no es arte ni es poesía. Es simplemente una cadena de nociones, un rostro propio a descubrir y, en el mejor de los casos, a conquistar sin engañarnos.


Mario Benedetti

"Vivir Adrede"

12 de noviembre de 2008

Play Dead

Hacía ya tiempo que no compartía con vosotros un vídeo de una de mis muchas canciones favoritas. Se trata de "Play Dead" de Björk, incluída en su álbum Debut, además de formar parte de la película The Young Americans. Disfrutadlo.
Porque a veces para evitar el sufrimiento es preciso aprender a hacerse el muerto... y que todo te resbale. O quizás no...

Darling stop confusing me
With your wishful thinking
Hopeful embraces
Don't you understand?
I have to go through this
I belong to here where
No-one cares and no-one loves
No light no air to live in
A place called hate
The city of fear
I play dead
It stops the hurting
I play dead
And the hurting stops
It's sometimes just like sleeping
Curling up inside my private tortures
I nestle into pain
Hug suffering
Caress every ache
I play dead,
It stops the hurting