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27 de enero de 2008

Más Bollywood!!




Pues sí. Mientras no se me pase la fiebre, ahí va otra muestra de cultura punjabi.

21 de enero de 2008

Sweeny Todd



Sweeney Todd.
El Barbero Diabólico De La Calle Fleet.



Director: Tim Burton

Guion: John Logan

Reparto: Johnny Depp, Helena Bonham Carter, Alan Rickman, Timothy Spall, Sacha Baron Cohen, Jamie Campbell Bowen, Jayne Wisener, Laura Michelle Kelly, Edward Sanders

Sinopsis: Adaptación del musical de Broadway de Stephen Sondheim.
Benjamin Barrer (Johnny Depp), un hombre encarcelado 15 años injustamente en el otro lado del mundo, escapa y vuelve a Londres con la promesa de vengarse, junto a su obsesiva y devota cómplice la Sra. Nellie Lovett (Helena Bonham Carter). Adoptando el disfraz de Sweeney Todd, Barker regresa a su antigua barbería encima del local de empanadas de carne de la Sra. Lovett, y fija sus miras en el juez Turpin (Alan Rickman) que, con la ayuda de su vil secuaz Beadle Bamford (Timothy Spall), le mandaron lejos con una acusación falsa y así poder robarle a su esposa, Lucy (Laura Michelle Kelly), y a su hija bebé. La Sra. Lovett le cuenta a Todd que su mujer se suicidó con veneno después de que el juez Turpin se aprovechara de ella. Pero cuando un barbero rival, el flamante italiano Pirelli (Sacha Baron Cohen), amenaza con descubrir la verdadera identidad de Sweeney, Todd le mata cortándole la garganta. Al no saber qué hacer con el cuerpo, la Sra. Lovett ve esta circunstancia como una potencial solución para su debilitado negocio — y sugiere usar la carne humana para el relleno de sus empanadas de carne…

Fecha de Estreno: Viernes, 15 de Febrero de 2008





"Quiero vengarme, quiero salvarme".

Ya llega Sweeney Todd, lo último del genial Burton.
Las fábulas, los cuentos están impregnados de magia, sí, pero también de algo oscuro que subyace. latente, siempre ahí para advertirnos que lo fantástico esconde una cara oculta que no termina en final feliz, y que el comer perdices es sólo un tópico eufemismo para maquillar una realidad mucho más siniestra.

Tim Burton ama los cuentos, las leyendas, todo lo que haga soñar, y ya se sabe que lo onírico encierra un misterio insondable, donde el límite con la pesadilla se intuye demasiado difuminado.
Por eso mismo me gusta Burton, por explorar en la mente, en aquello que está, pero no está, en aquello que amamos pero tememos profundamente.
Lo sutil del horror en la fantasía neorromántica que exhuman sus obras maestras, donde el metraje hace las veces de pergaminos imposibles impregnados de un lirismo gótico que va más allá de lo puramente cinematográfico.
Sin duda vamos a disfrutar con este musical de Broadway, extraño, oscuro y terroríficamente sublime, que se carcajea en la cara de lo frívolo de un Hollywood donde no termina de encajar.

Un producto para cine que sobrepasa con creces el concepto de "producto", a pesar del tonelaje del merchandising que envuelve al tándem Burton - Depp. Pero veremos, y aún esto es el comentario previo a la sorpresa que deparará la oscuridad y la soledad de alguna sala cercana de cines, una exquisita adaptación del texto de Stephen Sondheim.

Habremos de esperar para sumergirnos, a Burton gracias, en la atmósfera gris, con tintes glam y maquillaje blanco de un Londres victoriano soñado, nebuloso, inexplorable pero deseado con delirio vampírico.

El mismo delirio que le tenemos los fans a este controvertido director.

Marca una época, marca un estilo, y sólo evocar su trayectoria artística nos transporta a un mundo propio y paralelo, aquí mismo.




15 de enero de 2008

Supermodelo.... denigrante.

Apenas veo la televisión, pero he de confesar que me he dejado enganchar por Sé Lo Que Hicísteis de La Sexta, y a diario me siento un rato después de comer a reirme un rato.
Este programa se nutre de fragmentos de otros espacios televisivos donde han ocurrido episodios más o menos anecdóticos o curiosos desde el punto de vista humorístico.
Pues bien, en el programa de hoy he observado unos vídeos alusivos a otro espacio, denigrante en mi opinión, como es Supermodelo.
En el vídeo se veía a una chica que no aceptaba el "estilo" del trato que se les daba a las concursantes y candidatas a maniquíes.
La chica en cuestión sale contestataria y demuestra no ser de cera ni caucho. En definitiva, se hace oir, ante la mirada atónita de los soplagaitas, con perdón, de los que componen el jurado, los cuales están interpretando su "papel" de dictadores de la moda, mujerzuelas frívolas que más recuerdan a la señorita Rotenmeyer tras pasar por el taller de reparación, diseñadores maricas (que me perdonen los homosexuales y los artistas, pero este tipo de elementos dejan al colectivo a la altura de una alpargata, y no de diseño precisamente)y otros esperpentos sin decencia alguna...
Sin entrar a defender ni lapidar a nadie, me limitaré a dar mi opinión sobre la bazofia que consumimos en materia de televisión, donde unos guionistas plasman, a las órdenes del márketing atroz, sus más perversas intenciones en un formato de programa que debería estar penado por ley.
Resulta indignante, en estos tiempos donde tanto "género" se diluye en ríos de tinta hablando de una violencia sexista (eso es otro tema), y donde tantos feminismos feroces se hacen oir entre el caos imperante, que un concurso tenga su base fundamental en cumplir "el sueño" de unas cuantas niñas escuálidas que lloran, y vomitan la vida, por llegar a ser "megamodelos"...
Pero, supermodelos, ¿de qué?.
No precisamente de solvencia, inteligencia, cultura y preparación. Más bien de todo lo contrario.
Y personalmente me resulta indignante comprobar cómo las mujeres, con todo lo que históricamente hemos luchado, no hemos conseguido todo lo que se suponía que deberíamos haber logrado llegado a este punto, y encontrándonos en pleno siglo XXI.
Que el sueño dorado de unas cuantas jovencitas sea el ser ofendidas, humilladas y juzgadas por su estatura, su estilo al caminar o sus uñas me parece no sólo ridículo, sino insultante.
Es ofensivo que aún hoy día las mujeres tengamos que demostrar, seguir demostrando hasta límites insospechados, que no sólo somos inteligentes, sobradamente preparadas, cultas, válidas y valiosas, sino que además tenemo buenas tetas, se nos exige tener un buen culo, no tenemos michelines, y las arrugas... ¿qué es eso?, y por no hablar de la ley de la gravedad... eso no va con nosotras, no debe ir con nosotras, para ser "visibles" al mundo... una pena.
Ya está bien de tener que demostrar que estamos más allá de los clichés, que no por llevar mechas, somos idiotas o no conocemos a Nietzsche, o no sabemos invertir en bolsa y a la vez preparar un potaje de garbanzos.
Los medios de comunicación en su vertiente de "entretenimiento" son, en muy buena parte, culpables de este cacao mental imperante, que roza lo absurdamente peligroso, y cuyos márgenes se diluyen.
Las chicas de hoy (lo veo a diario en mis alumnas) no saben muy bien donde están, ni qué quieren, si tienen que elegir entre ser guapas o ser algo en la vida, y no por no serlo han de abandonar su imagen o dejarse morir, o encerrarse en un convento.
Se puede ser guapa, claro que sí, y vestir a la moda, por supuesto, puede una cuidarse por salud, para no padecer obesidad mórbida por gusto, rotundamente SÍ, pero de ahí a intentar ser todas supermodelos o beyoncés... hay bastante distancia.
Y se puede no ser guapa, ni tener la estatura que exige Globomedia para sus castings perversos, ni es necesario presentarse a diosa del carnaval del pueblo, ni a miss, ni a ningún otro mercado de carne humillante, para ser PRECIOSA, una persona íntegra y muy mujer. Y si me da la gana me pongo extensiones en el...
Sin duda ya no tenemos ningún dictador vivo, que nos oprima en esta sociedad actual, pero sufrimos de muchas pequeñas dictaduras subliminales que pueden igualmente acabar con nosotros en masa. Tan solo hay que abrir los ojos, y ser LIBRES.
Hoy día los prejuicios, y la opinión de los demás, son la mayor mordaza a los derechos y las libertades que podamos imaginar, y la falta de respeto al prójimo llega a momentos desesperantes y casi siempre a través de la televisión en programas destinados para jóvenes, que serán la sociedad del futuro.



14 de enero de 2008

Belly Dance

Bollywood

El siguiente vídeo que coloco aquí es un fragmento de La Boda del Monzón, y se lo debo a mi amiga Elena (Nayeli) que llenó un hueco depresivo un domingo del que no conseguí huir.
Gracias guapa.
Y espero que os guste.
El cine de bollywood, como se conoce al cine indio (decir hindú es erróneo) es uno de mis descubrimientos recientes, y desde que sé de su existencia, estoy un poquito más feliz y satisfecha con el universo.
Espero que el viaje a India que tengo previsto realizar me deje la mochila llena de aromas y colores que traerme para acá.




La Boda del Monzón

Dirección: Mira Nair.
País: India.
Año: 2001.
Duración: 119 min.
Interpretación: Naseeruddin Shah (Lalit Verma), Lillete Dubey (Pimmi Verma), Shefali Shetty (Ria Verma), Vijay Raaz (P.K. Dubey), Tilotama Shome (Alice), Vasundhara Das (Aditi Verma), Parvin Dabas (Hemant Rai), Kulbhuskan Kharbanda (C.L. Chadha), Kamini Khanna (Shashi Chadha), Rajat Kapoor (Tej Puri).
Guión: Sabrina Dhawan.
Producción: Mira Nair y Caroline Baron.
Música: Mychael Danna.
Fotografía: Declan Quinn.
Montaje: Allyson C. Johnson.
Diseño de producción: Stephanie Carroll.
Dirección artística: Sunil Chabra.
Vestuario: Arjun Bhasin.
Estreno en España: 30 Agosto 2002.

LA BODA DEL MONZÓN es una película realista sobre la vida india y cuenta varias historias pequeñas que juntas retratan los muchos componentes de una sociedad compleja. La intención de la directora era rodar lo que llama “una Salaam Bombay de clase alta” y sumergir el espectador en la India moderna, con todas sus contradicciones divertidas y dolorosas.